La venta de juguetes eróticos se ha disparado en los últimos tiempos. Hombres y mujeres buscan alicientes a su vida sexual y acuden a las tiendas eróticas para adquirir no sólo juguetes eróticos, también otros accesorios como lencería o cosméticos. Un sex shop también es una tienda de lencería. La ropa interior puede ser el mejor aliado de los juguetes eróticos y un complemento perfecto para dar un toque de picardía a cualquier cosa que hagamos. Cada persona vive su vida sexual de un modo diferente y por eso hay juguetes eróticos de muchos tamaños, formas y usos. Los hay incluso para llevar en el equipaje cuando nos vamos de viaje; otros son tan disccretos que se pueden llevar cómodamente en el bolso. ¡Nunca se sabe cuándo lo podemos utilizar! ¿Con cuántos momentos de tiempo muerto podemos encontrarnos al día? Un atasco, la cola de la ventanilla del banco, los viajes de casa al trabajo y del trabajo a casa… la lista es infinita. ¿Qué tal si los aprovechamos y de paso le damos una alegría al cuerpo? Si estás encerrada en un coche en plena autopista es el mejor momento para probar la quinta marcha de tu último vibrador. Hacer cola de pie en el banco o en el supermercado es la oportunidad de practicar los ejercicios kegel con tus bolas chinas. ¿Quién dijo que los juguetes eróticos solo sirven para usarlos en casa? La ropa erótica también puedes usarla en un atasco y en la cola del banco, ¿quién dijo que solo había que estar preparada un sábado por la noche? La próxima vez que vayas a tu tienda de lencería erótica aprovecha para hacerte con un buen surtido. Sentirse sexy y usar tus juguetes eróticos es una buena práctica diaria. ¿Quién le diría que no al mejor bienestar físico y mental?