Las reuniones de tuppersex se han convertido en las reuniones de moda entre las féminas. Cada vez hay más asesoras tuppersex dispuestas a llamar a la puerta de tu casa y en lugar de decir aquello de “Avon, llama”, dirán: “Tuppersex, llama”. En los Estados Unidos de América emprender ha sido algo congénito. Allí surgió la primera red de comercio por catálogo, y las primeras reuniones con amas de casa ávidas por probar una nueva cacerola, un robot de cocina o el famoso y archiconocido tupperware. Ir a buscar al cliente a casa parecía ser una idea estupenda, y lo fue. Al otro lado del océano también nacieron las reuniones de tuppersex. Así pues, de las reuniones caseras para vender productos para las amas de casa, llegamos a lo que está de moda: los juguetes sexuales. En un ámbito privado las mujeres se sienten más cómodas para comprar e incluso curiosear sobre los productos tuppersex. Además, las sesiones son a la vez informativas y lúdicas. Una asesora tuppersex se desplaza a cualquier domicilio y se lleva consigo el codiciado muestrario que toda mujer quisiera tener en casa. La moda del tuppersex no se queda solo en Estados Unidos, en Europa son habituales las reuniones de tuppersex. Empezaron siendo algo exóticas y se relacionaban con otros eventos como las despedidas de soltera, pero cada vez son más las amigas que se reúnen para pasar una tarde agradable hablando de sexo con una asesora tuppersex. Lo mejor de todo es que poco a poco se extiende por el resto del mundo y también en América del Sur, por ejemplo en Argentina, se dan estas reuniones de tuppersex. ¿Organizamos una?