El órgano sexual más potente es el cerebro y no hay nada mejor para estimularlo que entrarle por los ojos. Sentirse sexy pasa por parecerlo y para ello la lencería erótica es el mejor aliado. ¡La ropa sexy también tiene cabida en tu armario! Entra ya en nuestra tienda de lencería y triunfarás. La moda es uno de los iconos de las sociedades modernas. Las diferentes tendencias y estilos van de la mano de nuestros hábitos sociales. Así, por ejemplo, para asistir a una ceremonia no nos vestimos nuestros tejanos favoritos; y para ir al trabajo no usamos un esmoquin. Nos gusta sentirnos bien con nuestro aspecto y en consonancia con el lugar en el que estamos. Entonces si vamos a disfrutar de del sexo, ¿cómo nos vestiríamos? El prolegómeno de una relación sexual suele ser una buena conquista y si hay algo fundamental para sentirse conquistado es que nos guste lo que veamos. Un buen aliado puede ser la lencería erótica cuya venta también se hace en los Sex Shop. La ropa sexy es un complemento más que puede ayudarnos a mejorar nuestras relaciones sexuales pues potencia la imaginación y nos hace escapar de la rutina. Podemos utilizarla en una ocasión especial o, simplemente, porque ese día nos apetece; tengamos o no un encuentro con nuestra pareja. Probemos a dejar volar la imaginación e improvisar un desfile de lencería erótica o un streaptese. Las posibilidades son todas las que puedas imaginar… y más. Para muchas mujeres la lencería erótica es un aliado más para seducir. Saben que los hombres pueden excitarse mucho sólo con la vista y el juego de provocación que se establece puede dar resultados estupendos durante el acto sexual. Los hombres no se quedan atrás y ya son muchos los que demandan lencería erótica masculina. Tanto para ellas como para ellos es importante  fijarse en los tejidos, en los estilos y en los colores, pues cada persona es un mundo. Tengamos en cuenta que el color negro es el más sexy, el rojo el más pasional, y los colores pastel pueden darnos un aire de ingenuidad perfecto para jugar. Por otra parte, y ya que hablamos de gustar, también podemos utilizar la lencería erótica para gustarnos a nosotros mismos. Este es, quizás, el comienzo de una buena conquista. ¿Te atreves a probar?